|
El mes de julio
comienza también, como el anterior, con temperaturas que van al alza en una
nueva, o la misma, ola de calor que no se termina de irse. Sea como sea, estamos
viviendo un verano caliente y no solo por las temperaturas, si no por los casos
ya con sentencia de corrupción y los nuevos presuntos casos que nos trae este
mes.
Por desgracia,
estamos normalizando que los euros que se nos van impuestos, que tanto nos
cuesta ganar y pagar, se vayan en conductas presuntamente delictivas unas y
sentenciadas otras y no se devuelva nada. Y sobre todo normalizamos conductas
que llevamos viviendo desde el último cuarto del pasado siglo, con la buena fe
de los ciudadanos que creemos en que precisamente esto, también forma parte de
la democracia y que, con toda seguridad, los imputados y sentenciados, solo es
una minúscula parte del resto de políticos españoles. Se tiene que seguir
luchando y creando leyes para frenar estas actitudes y que las responsabilidades
no solo se queden en los condenados.
Por otra parte, en
julio, nos invade la tristeza de todos los familiares de los fallecidos y
desaparecidos en el terremoto de Venezuela. La naturaleza nos sigue avisando de
esta forma tan cruel, que sigue su ritmo natural. |
By
Domingo M. Martínez

|